
No he de cavilar más,No... ningún ocioso
pensamiento
Atravesará mi mente;
Ni soñaré,Que el sueño retenga
Sus dedos de pluma.
Tampoco mudaréMi ropa, ni peinaré
Las honrosas greñas
Que vetean mis sienes;
CallaréComo espejo velado;Y un alma anular
Tenderá
Lindes perfectas
A mi forzado encierro.
No miraré,ni siquiera abriréLos ojosA este dosel de nubes
Que cerca mi espera.
No quisiera que,Desatento,
Se desbaratasenEstos lánguidos pétalos
Que me ensartanAl tormento
De tu ausencia.
Madrid, 14 de Febrero del 2009






